
Las carreteras que circundan el Montseny son un buen medio para conocer las distintas poblaciones de cualquiera de las vertientes de la montaña, y también de los diferentes tipos de paisajes que encontraremos en nuestra ruta.
Además, un buen número de caminos sin asfaltar son lo suficientemente practicables como para poder adentrarnos en el corazón del macizo.
Uno de los trayectos más interesantes, la carretera que asciende hasta el Turó de L’home (1.706 m.), nos dejará a tan solo cinco minutos de camino, a pie, de la cima más alta del Montseny y su estación meteorológica.
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